Mascarilla de yogurt:
Mezcla tres cucharadas de yogurt natural con una cucharadita de miel. Agrega dos fresas trituradas a la mezcla y aplícala sobre la cara por 10 minutos. Retira con agua tibia. Esta mascarilla es totalmente humectante y le devolverá vitalidad a tu rostro.
Exfoliante de azúcar y miel:
Ideal para la piel sensible y para una exfoliación extra suave. Mezcla un puñado de azúcar con tres cucharaditas de miel.
Mascarilla de plátano:
Para combatir la resequedad, aplasta perfectamente un plátano maduro y agrega una cucharadita de miel y otra de aceite de oliva. Ponte esta mezcla en las zonas secas, déjala actuar de 15 a 20 minutos y enjuaga con agua fría. Repite este tratamiento dos veces a la semana para mayor efectividad.
Facial de aguacate:
Este remedio casero se ha transmitido de generación en generación, porque ¡es buenísimo! Los aceites naturales del aguacate humectan profundamente la piel. Utiliza medio aguacate triturado y ve agregando aceite de oliva hasta que adquiera una textura cremosa y uniforme. Aplica sobre la cara con movimientos circulares. Déjalo por 15 minutos y retira con agua fría.
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